Últimamente siento que el mundo es un lugar hostil. Y no precisamente para mí, sino para toda la Humanidad. Las noticias nos hablan de la hipocresía, la corrupción, el egoísmo...
La barbarie...la mezquindad de gran parte de los gobiernos.
Por eso mismo quiero expresar lo que hoy he vivido. Es, quizás una tontería, seguro que lo es, pero en las circunstancia que experimento al ver las noticias, ha resultado en algo hermoso que me ha devuelto un poco de esperanza sobre el futuro de la Humanidad.
Solo es un detalle...detalles mas bien. Pero cuando tienes la mente llena de malas noticias, de desesperanza, de negrura, esos mínimos detalles llegan a ser como luces en medio de la mas terrible de las negruras.
Estaba esperando a las amigas que habían ido a comprar al supermercado. Y como es habitual, en la entrada del supermercado habia un señor de mediana edad echado bajo un árbol con un hermoso perro al lado esperando a que le dieran algunas monedas.
Primero se ha acercado un joven... ha acariciado al perro y le ha dedicado palabras cariñosas, y también le ha dicho al hombre que tenia un perro precioso. Después le ha dado una botella de agua fresca que había comprado expresamente en el supermercado.
¿El detalle que me ha llamado la atención?. Es que no ha sido una simple limosna...no lo ha sido, porque ha entablado una pequeña conversación con el hombre mirándolo a los ojos y diciéndole que tenia en propiedad un perro hermoso. La 'limosna' ha sido un acto de admiración, una forma de decir que podía estar necesitado de muchísimas cosas, pero no de un hermoso, fiel y leal perro.
Minutos después una señora se ha acercado e igualmente ha acariciado al perro, y después le ha preguntado si necesitaba algo. El hombre ha sonreído y ha dicho simplemente que sí (quizás no la ha entendido demasiado), y ella le ha preguntado si quería algo de comer. Comer. Y sí, entonces ha entendido. La señora ha entrado al súper y supongo que algo habrá comprado No he tenido tiempo de saberlo.
Y otro más...otro señor que le ha ofrecido un paquete de uvas... y vaya que se ha puesto contento " sí, sí, esto me gusta". Ha dicho.
Feliz.
Supongo.
Yo sí porque a pesar de todo el buen señor le ha dado las gracias a todos ellos deseándoles un buen día.
Y no...yo no llevaba nada para darle y eso me ha hecho sentir mal. Pero sé que es un asiduo de ese supermercado así que la próxima vez algo le daré...y sobre todo algo le diré.
En fin, solo quería compartir un pequeño día que me ha devuelto, por unos momentos, la fe en la Humanidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario