... y menos de banderas, himnos y demás fanatismos...
Y estos dias del mundial, menos todavía. Pero hay dos cosas que quiero remarcar porque es para pensar.
Algo positivo y , evidente, algo negativo.
Lo negativo solo lo voy a resumir en una pregunta:
¿Cómo puede todo un presidente que se le supone cierta inteligencia, ser supersticioso?. Pobres argentinos..., en fin..es lo que habéis votado...
Y el lado positivo, al menos para mí, es la imagen (impactante) de un jugador en medio de una trifulca fenomenal, arrodillado con las manos abiertas, aislado de todo el gritorio, orando a su Dios.
Y sí claro...habrá quien diga que 'eso' tambien es una supersticion...
Pero no lo es.
Porque el jugador miró 'hacia dentro', a lo que sentía sin dejarse influenciar por la masa que sólo peleaba la derrota o festejaba la victoria.
No necesitó a nadie a su lado; al contrario.
Buscó la soledad de un momento importante. Quizás dando gracias a su Dios. Quizas por la victoria de su equipo. Quizás solo por sentirse liberado de la presion del dia.
En todo caso, hay dos ejemplos de como encarar la vida. Uno con miedo (la supersticion lo es), y el otro con agradecimiento.
Me quedo con este último ejemplo.