sábado, 27 de junio de 2026

PEQUEÑOS DETALLES

 Últimamente siento que el mundo es un lugar hostil. Y no precisamente para mí, sino para toda la Humanidad. Las noticias nos hablan de la hipocresía, la corrupción, el egoísmo...
La barbarie...la mezquindad de gran parte de los gobiernos. 

Por eso mismo quiero expresar lo que hoy he vivido. Es, quizás una tontería, seguro que lo es, pero en las circunstancia que experimento al ver las noticias, ha resultado en algo hermoso que me ha devuelto un poco de esperanza sobre el futuro de la Humanidad.

Solo es un detalle...detalles mas bien. Pero cuando tienes la mente llena de malas noticias, de desesperanza, de negrura, esos mínimos detalles llegan a ser como luces en medio de la mas terrible de las negruras.

Estaba esperando a las amigas que habían ido a comprar al supermercado. Y como es habitual, en la entrada del supermercado habia un señor de mediana edad echado bajo un árbol con un hermoso perro al lado esperando a que le dieran algunas monedas. 
Primero se ha acercado un joven... ha acariciado al perro y le ha dedicado palabras cariñosas, y también le ha dicho al hombre que tenia un perro precioso. Después le ha dado una botella de agua fresca que había comprado expresamente en el supermercado.
¿El detalle que me ha llamado la atención?. Es que no ha sido una simple limosna...no lo ha sido, porque ha entablado una pequeña conversación con el hombre mirándolo a los ojos y diciéndole que tenia en propiedad un perro hermoso. La 'limosna' ha sido un acto de admiración, una forma de decir que podía estar necesitado de muchísimas cosas, pero no de un hermoso, fiel y leal perro.

Minutos después una señora se ha acercado e igualmente ha acariciado al perro, y después le ha preguntado si necesitaba algo. El hombre ha sonreído y ha dicho simplemente que sí (quizás no la ha entendido demasiado), y ella le ha preguntado si quería algo de comer. Comer. Y sí, entonces ha entendido. La señora ha entrado al súper y supongo que algo habrá comprado No he tenido tiempo de saberlo.

Y otro más...otro señor que le ha ofrecido un paquete de uvas... y vaya que se ha puesto contento " sí, sí, esto me gusta". Ha dicho.
Feliz.
Supongo.

Yo sí porque a pesar de todo el buen señor le ha dado las gracias a todos ellos deseándoles un buen día.

Y no...yo no llevaba nada para darle y eso me ha hecho sentir mal. Pero sé que es un asiduo de ese supermercado así que la próxima  vez algo le daré...y sobre todo algo le diré.

En fin, solo quería compartir un pequeño día que me ha devuelto, por unos momentos, la fe en la Humanidad.


domingo, 14 de junio de 2026

AL DIOS DESCONOCIDO

Según la Biblia, Pablo predicaba 'al Dios desconocido'.
Los romanos no solo tenían innumerables dioses, sino que también adoptaban de alguna manera los dioses de todos los pueblos que conquistaban. 
Era una forma de tenerlos apaciguados y que no se rebelaran demasiado. A eso se le llama condescendencia.
Y una forma de admitir que no lo sabían todo. Y menos de los dioses. 

Damos por hecho que es Dios quien se tiene que dar a conocer, quien se revela a una humanidad perdida y necesitada de guía. Pero podemos verlo desde otro punto de vista: desconocemos a Dios, pero también Dios nos desconoce.
¿quien da el primer paso?.

Convivimos en una ciudad, en un barrio con miles de personas las cuales no las conocemos; sabemos que estan ahí, e igual nosotros para ellos, pero nada más. Podemos incluso cruzarnos por la calle o coincidir en el super, pero eso no es 'conocimiento'.
En pocos segundos olvidamos su cara.

Y eso lleva cierta ventaja, puesto que conocer a una persona significa saber de sus defectos, sus carencias, sus momentos oscuros...y al no estar en ignorancia tomamos partido y lo juzgamos. 

¿Quien conoce a Dios para que pueda juzgarlo?.
Nadie.
Y eso es una ventaja.

No conocer a Dios hace que lo intuyamos de forma muy personal, y así Dios se revela como un espejo: lo vemos tal y como somos nosotros.