miércoles, 23 de septiembre de 2015

EL MURO DE DIOS






Hay un muro entre Dios y nosotros; yo no sé quien lo ha levantado, si EL o todos nosotros. 
Pero la soledad es grande e imagino que a Dios tambien le debe de pesar esas largas noches sin nadie al lado. 
Bueno, según dicen El tiene millares de ángeles... Pero un ser con alas y que se mira de lejos a los miserables humanos no debe de ser muy divertido. 
Creo que Dios se aburre con los ángeles, tan dulces, tiernos, justos... No le deben de dar buenas conversaciones.
En cambio, debe de estar mirando por encima del muro, a ver qué hacemos nosotros, le pica la curiosidad, porque nosotros no somos tan justos ni tan tiernos, que tenemos el corazon como una piedra; algunos, no todos. Le debe de intrigar el cómo vamos pasando la vida allá al otro lado del muro. 
Quizas El piensa que cualquier dia cogeremos un pico y una pala e intentaremos pasar al otro lado; ese lado brillante generoso y tierno. 
Dios nos espera al otro lado. 
Y nosotros le esperamos en este. 
El hecho es que nosotros esperamos que sea Dios quien coja un pico y una pala, o que con su infinito amor derrumbe ese maldito muro que nos separa. 
Pero no lo hace. 
Tampoco nosotros. 
Y así estamos, esperando un encuentro que no se produce. Dios aburrido con sus angeles perfectos y nosotros...haciendole señas desde la distancia para que se acerque.
Posiblemente no entiende los signos; debe pensar que estamos de fiesta.

Pero, visto el poco interes de Dios en nosotros, he empezado a hacer algo positivo...más que nada para darle un poquito de 'rabia'. 
Porque estoy enfadada con El.
Estoy haciendo un agujerito en el muro, de poco a poco porque sólo tengo mis manos para abrir un boquete y gritarle alguna tonteria de las mias. Es verdad que me canso y hasta me sangran las manos, pero quiero obligarle a que se comunique con nosotros y que deje de mirar por encima del muro.
No es muy grande el agujero, pero deja entrever una luz inmensa.
A veces me acerco y miro, y voy haciéndolo mas grande.
La última vez ví que Dios tambien estaba ayudandome desde el otro lado.
Quizás llegemos a encontrarnos.
Creo que será divertido.