lunes, 14 de septiembre de 2015

INDOCUMENTADA













Y si no recuerdo mi nombre....¿soy una indocumentada?.
Y si vengo caminando desde los confines de la tierra, dónde nadie está a salvo, y todo lo que se recoge del suelo son restos de otros hombres...soy una indocumentada?..¿una paria?.
Si he olvidado la sonrisa de la niña que fui...¿lo fuí?...y si no recuerdo el rostro del amigo ni el abrazo del hombre que me acompañó desde el principio del camino...¿soy una indocumentada?.
Mi ropa no es la misma con la que inicié la huida; la abandoné a mitad de camino...¿o la cambié por la de otra persona...?. No recuerdo la edad que tengo, ni si tengo hijos...ni dónde queda mi familia...no recuerdo la calle dónde nací, ni si mi habitación tenía una ventana que daba al mar...Me hubiera gustado, si...pero no recuerdo como es...tengo los ojos llenos de arena, de esa arena fina de lo que está compuesto el desierto...¿dónde queda el mar...?...¿dónde la barca pintada de blanco...?.
¿Dónde el amigo que me invitaba a sentarme a su lado y me contaba su historia de amor?...¿soy una indocumentada por estar lejos?...¿Y qué es un documento? ¿Un papel? No, es algo más que sólo un papel, son recuerdos, rostros, amistades, vivencias..el papel se destruye por el camino, se pierde, se rompe o se cambia...¿Pone el documento..mi nombre...mi ciudad...mi pais?...¿Es eso nada más?...Entonces me inventaré un nombre nuevo, una ciudad y un pais nuevo. Todo nuevo, limpio, reluciente, sin estrenar...que lo estrenaré yo...la pequeña indocumentada que viene huyendo de una tierra dónde ya no hay documentos que me acrediten como persona, ni tampoco hay hermanos que me conozcan, ni padres que me recuerden, ni amores que me añoren.
O quizás sí, pero igual que yo...estan indocumentados.