domingo, 16 de agosto de 2015

DESERTAR







"Mi Capitan"...

Abandono la lucha.
Deserto de esta lucha; no porque la encuentre injusta, que no lo es, sino porque despues de tantos años he descubierto que comparto con el enemigo la misma esperanza y el mismo anhelo de un mundo mejor.
Y no entiendo que deseando lo mismo peleemos como enemigos.

Deserto de esta lucha porque tengo hermanos allá en la otra trinchera y en ocasiones cruzamos miradas en la lejanía; y alguna que otra sonrisa. ¿Y cómo voy a considerar enemigo a quien me sonrie..., siendo que yo tambien le sonrio?.

Deserto de esta lucha porque, 'señor Capitan', usted tiene mejores soldados que yo. Soldados acostumbrados a la lucha, a la confrontacion, a las armas, a la insensibilidad. El enemigo es un reflejo de nosotros; los mismos colores en la  bandera, pero dispuestos en otro orden. Pero el soldado que  lleva la bandera o el fusil  fue compañero de clase del que lleva la otra bandera o el otro fusil. Jugaron en el mismo patio y con la misma pelota. Y aprendieron a leer con el mismo cuento.

Deserto de esta lucha, 'mi Capitan'...porque acabaré luchando contra mis compañeros, y eso ya es una doble guerra que no podré superar. Quizá piense que soy una cobarde, y no le faltará razón. Pero antes déjeme decirle que no me gusta el olor a pólvora, ni la sangre derramada inutilmente, no me gusta las miradas de odio ni el sufrimiento y el dolor que genera una batalla. Pero aun así, ante un enemigo que lucha contra el derecho de todos los seres a buscar justicia, encontrará en mí a una guerrera dispuesta a dar la vida por ese mismo derecho, y para todos.

Deserto de esta lucha 'mi Capitan' porque me distraigo facilmente y olvido mi fusil en cualquier rincon.
A mi alrededor hay lucha, peleas, malas formas, malas palabras y mala fe...Es fácil preferir la risa de un niño, el canto de unos pajaros, el olor de un cafe recien hecho, las caricias a alguien amado.

No soy buena en esta lucha 'mi Capitan'; incluso a veces puedo ser un estorbo, asi que mejor abandono y dejo mi puesto a alguien mejor preparado, más frio, más calculador y al que le gusten los uniformes.
A mi no, 'mi Capitan', que me voy a teñir el pelo de azul, me haré un tatuaje que ponga :" para qué quiero pies si tengo alas...", y me iré adónde el canto de los pájaros se escuche mejor que el ruido de la batalla.

Deserto de esa su lucha 'mi Capitan', pero eso no significa que no tenga otra lucha. Sí la tengo, que lucharé por la justicia, el buen hacer y las buenas palabras, por la libertad y la responsabilidad...pero lo haré desde la cercanía, desde la ternura, desde la sonrisa y la mirada franca; sin banderas, sin uniformes, sin fusil.
Entre susurros y en complicidad, que al fin....nadie es mi enemigo.