jueves, 8 de enero de 2015

EL PODER DE UNA MIRADA








En las tiendas de alimentacion tienen prohibido entrar animales....
Bueno.....algunos clientes se comportan como salvajes, pero no es el caso. Otro dia hablaré de ellos.

Pero ayer fue un dia especial.

Desde la puerta una chica me preguntó "¿puedo entrar con el perro?"...

Normalmente, si me piden permiso les dejo entrar. Solo les digo que lo vigilen, porque si viene un guardia urbano o un inspector me pueden poner una multa. Aparte de que algunos clientes no les gusta que un perro vaya husmeando paquetes que contienen productos que despues van a tomar.
Hay que entenderlo.

Pero ayer era a última hora y como me lo preguntó con mucha educación, pues le dije que sí.

Y Dios.....¡¡¡¡¡ era un perro precioso....¡¡¡...
Un galgo.
Lindisimo....

Y me miró con unos ojos.....dios qué ojos....dios qué mirada....fue como que me estaba dando las
gracias por dejarle estar con su amigo ( me niego a decirle amo, ni dueño...)....

Todo el tiempo que estuvieron, el perro me estuvo mirando. No dejó de mirarme.
Y yo a él....
Creo que le caí bien....
Y él a mí....

No sé...decimos de las personas, que a veces sin apenas mediar palabras conectamos....pues eso me pasó con el galgo.

Conecté con él.
Y él conmigo.

Su mirada.....aun la veo....me estaba dando las gracias por no dejarle en la calle.

Precioso.